Otoño… y trancazo!


Nada más empieza el otoño y toooooma moreno!!! (como diría el bicho ese ¿cómo se llamaba? ay, rockefeller! viva google) El resfriadito de final del verano que no falta ni un año. Porque voy todo el día descalza, porque refresca por la noche, porque no como suficiente fruta, ni desayuno actimel o quizá por no cerrar la boca cuando abro la nevera…. mocos, atchús atchús, cuerpo apaleado, sueño, ganas de no hacer nada  ¿inevitable? empiezo a pensar que sí. Por ahora disfruto mientras llega el siguiente y trato de eliminar los restos tóxicos de casa: ya van tres lavadoras a 60 grados, he sacado del botiquín el gel para las manos de cuando la estafa de la gripe A, y porque no tengo una chimenea para quemar los klinex infestos!


Sobrevivir a la gripe y el resfriado


Como casi todo el mundo con el que hablo últimamente,  en casa estamos luchando contra las clásicas enfermedades invernales, este se ha convertido en mi kit de supervivencia

frenadol_pharmaton_ibuprofeno_antihistaminico

Como nunca me he enterado muy bien de la diferencia entre gripe y resfriado aquí dejo las conclusiones de mi “investigación” por internet:

A grandísimos rasgos, el resfriado es causado por uno de los más de 100 tipos de rhinovirus que existen en el ambiente, y por eso no tiene vacuna, y la gripe es una enfermedad causada por las mutaciones de uno (si queréis saber más a la wikipedia). También por eso los resfriados dan por saco todo el año y las gripes son más bien estacionales y vienen en forma de epidemias, más todavía si te relacionas con mucha gente, o tienes hijos que van a la guardería o al colegio.

Los síntomas del resfriado son más leves que los de una gripe, menos fiebre (por debajo de 38º) y menos congestión. Por eso la gripe viene acompañada de sudores, escalofríos y dolores musculares. Por otra parte, un catarro suele aparecer poco a poco, y la gripe es más repentina. También pueden afectar a estómago, y causar gastroenteritis: vómitos, náuseas, falta de apetito… Aunque creo que muchas veces lo que destroza la barriga es la cantidad de medicinas que tomamos! Una vez el pediatra nos mandó unos sobrecitos llamados Lacteol para reponer los famosos Lactobacillus y ahora todos lo añadimos al cocktail de medicinas (en mi humilde opinión el lacteol es al ibuprofeno lo que el omeprazol a los antibióticos)

Las dos tienen en común que se contagian fácilmente de una persona a otra, por las micropartículas de saliva, al darse la mano, compartir utensilios…

¿y qué podemos hacer para evitarlas? (en la medida de lo humanamente posible)
Primero, si trabajas en un sitio con mucho riesgo de contagio o perteneces a los grupos de riesgo (inmunodeficientes, bebés, personas mayores…) lo recomendable es vacunarse todos los años.

Nuestras defensas disminuyen en ambientes secos, fumando o estando con fumadores, los cambios bruscos de temperatura, el estrés o el cansancio. Las aumentan los consabidos hábitos de vida “sana”: hacer deporte, beber mucha agua, comer fruta y verdura rica en vitaminas C y A…

Lo mejor para sobrevivir a la gripe o al resfriado es mucha paciencia y resignación. Descansar en casa (a veces parece imposible, así que pide ayuda, contrata una canguro o lo que sea, hay que dejar al cuerpo que se reponga.). Por supuesto tomarse las medicinas pertinentes, beber mucho líquido, agua a todas horas, infusiones, zumos y leche caliente . A mi peque le hacemos un “bibi especial” que lleva manzanilla, miel y un chorrito de leche. Para los mayores sienta de lujo una copita de anís o de brandy por la noche… También dicen que es bueno mantener el ambiente aireado y, aunque parezca evidente, fumar lo empeora!

Para terminar, si hay alguna enfermera, médico, farmacéutica, pediatra., o mamás que quieran compartir sus consejos para cuando tienen a sus bebés o niños malitos serán bienvenidos y muy muy agradecidos! (lo pongo en femenino porque el 99% de comentarios del blog son de mujeres…)