ordenar

Como nuestra casa es pequeña y soy una enferma de la acumulación me paso la vida buscando ideas para ordenar y disimular mis pequeños vicios, como los zapatos. No os había enseñado mi última idea para mantener organizadas las gafas de sol y siempre a la vista. El apaño no tiene ninguna ciencia, hacerlo es …

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Me encanta mirar en las revistas de decoración los interiores de los armarios y vestidores de las casas que enseñan, aunque me dan un poco de rabia (y envidia cochina) me parece que, con contadísimas excepciones, están falseados a tope. Afortunadamente en internet se pueden encontrar algunas fotos de la “realidad” y cotillear sin vergüenza cómo se lo monta la gente para mantener organizadas montañas de ropa en espacios “normales” y no en mansionacas proyectadas por arquitectos de moda (¡gracias de nuevo, internet!)
A mí lo que más me cuesta mantener ordenados son los miles de complementos que voy apilando en nuestro minipiso para tres, y tenerlos más o menos a la vista pero lejos de las garras del peque. Hace poco me decidí a sacarle el máximo partido al interior de uno de los armarios aprovechando también las puertas, este es el resultado de una de las partes (las otras todavía son un caos). Aquí guardo en poco espacio collares, pendientes, sábanas y toallas con los zapatos (si te huelen mucho los pinreles ni se te ocurra meterlo todo en el mismo sitio, yo tengo suerte pero de todas formas lo he llenado de jaboncitos y saquitos perfumados) ¿a que no se parece tanto a los interiores que enseñan en las revistas?

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Esa es la pregunta.
Y he visto en muchos blogs que no soy la única que se la hace.
Porque ocupan un montón. Porque aunque sólo me los haya puesto una vez no pienso deshacerme de ellos. Porque me gusta guardarlos dentro de su caja. Porque mi casa no es precisamente la de Imelda Marcos…ay! Ahora mismo los tengo apilados por todos los rincones y ya me están pidiendo a gritos otro tipo de organización que economice más espacio. Y luego está el problemas de las botas, que no entran en ninguna parte. Antes tenía un pacto con mi chico (mi marido me suena todavía raro) que para que entraran unos nuevos tenían que salir otros… intento fallido porque lo que hice fue meter varias sandalias finas en la misma caja. Pero ya se me ha acabado el rollo.

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