En cualquier momento seremos 4


Holaaaaaa! NO, todavía no ha llegado el quiquitín, es que hemos estado haciendo tantísimas cosas en las últimas semanas que no he podido pasarme ni un poquito por aquí.

Lo primero es el embarazo, me está costando tirar de los pies hinchados como botitas, de los calambres, ardores, dolores de espalda y de los ochentaypico kilazos que levanto cada día. Ya son 37 semanas (en esta tuve a mi primer hijo) y desde el lunes me ha bajado bastante la barriga y tengo la sensación de que en cualquier momento tengo que salir pitando al materno. Ah, y ya tenemos nombre, sí, nos ha costado decidirnos pero ya tenemos “ganador”. Los finalistas fueron Oliver y Martín. Antes descartamos Pablo, Marcos, Carlos, Luis, y los de los abuelos, Juan y Miguel. Pero nada, a no ser que cuando le veamos la carita cambiemos de opinión nuestro segundo hijo se llamará Guilllermo, o Guille, como el hermano pequeño de Mafalda

Lo segundo que nos tiene al borde de la locura es que hemos dejado la oficina, de nuevo a currar en casa con todo lo que conlleva. Después de muchas vueltas decidimos que era lo mejor para la salud mental y económica,  sobre todo en vistas al verano con la nueva perspectiva familiar, el recién nacido, Nico de vacaciones un montón de tiempo y nosotros haciendo malabares con bodas, clases y webs para poder pagar alquiler, hipoteca y doble de luz, comunidad, internet, etc… mientras se pasan los mejores meses de disfrute familiar y playeo. Así que una vez tomada la decisión y después de la mudanza (no os podéis imaginar la cantidad de trastos que hemos tirado, mil chorradas acumuladas en los últimos años…!) hemos tenido que reorganizar la casa, reubicar muebles y espacios y prepararnos para la llegada del bebé. Todavía estamos en ello, que hasta esta mañana no hemos ido a por las cajas de cacharros del garaje de mis padres!

Y por último es que he estoy trabajando como una mona, terminando álbumes de bodas y bautizos, aprovechando el estudio hasta el último día para hacer sesiones de embarazo y haciendo “con tiempo de antelación” las fotos de las orlas de las guarderías en las que trabajo. También cada ratito que puedo haciendo las figuritas personalizadas y los alfileres para bodas y atendiendo los mails de las parejas interesadas. Vaya, que me parece que la baja maternal nada más que va a constar en papeles oficiales!

Espero poder pasarme a contaros cómo van las cosas antes del gran día, si tardo mucho ya sabéis porqué ;-)