Juguetes: Lego y otros bloques


Los juegos de construcciones tipo bloques o ladrillos son de esos juguetes de los que pueden pasar los años y nunca pasarán de moda, y además, si los compras de calidad y los guardas bien pueden pasar de generación en generación como nuevos, es el caso de muchos que tenemos en casa heredados de su padre o de su tío Miguel (muchos de ellos de la española Tente más que de los Lego que tiene ahora mi hijo). Son juegos que estimulan muchas destrezas del niño, como las habilidades motrices, la concentración, la organización, la solución de problemas y un largo etcétera que culmina con la imaginación.

Lo primero que hay que tener en cuenta al comprarlos es la edad del niño, (o su desarrollo evolutivo) sus gustos y preferencias si ya las ha manifestado y, como en la mayoría de los juguetes, más vale pasarse que no llegar. Es muy frustrante para un niño recibir un juguete para “bebés” o para los padres tener que guardarlo prácticamente nuevo sabiendo que ha costado un dineral y que hubiera triunfado hace un tiempo. Y si es para regalar a un niño que no es el tuyo, está bien enterarse de si ya tienen alguno de una marca concreta para que les pueda servir de ampliación y no se vean con un montón de cacharros que no encajan entre sí. Por otro lado también creo que cuanto más sencillas sean las piezas del paquete que elijáis, mejor, sobre todo cuando los niños son pequeños, ya que cada vez sacan más productos de franquicias que los hipnotizan (de Cars, de Dora, de Bob Esponja…) que le quita un poco la gracia a lo de construir desde cero, y trae piezas “forzadas” que no sirven más que para hacer lo predefinido.

Para los primeros años existen los de piezas maxi, muy sencillas y fáciles de encajar. Nosotros compramos de Megabloks, que venían con una excavadora CAT amarilla enorme (¡cabía dentro!) que le regalamos con unos 9 meses, ni se tenía en pie! la foto es terrible pero me gusta recordar aquel día y su cara cuando vio las ruedas gigantes, que fue su fijación durante mucho tiempo y lo que tuvimos en cuenta cuando lo buscamos.

He oído de varios padres que sus hijos han jugado mucho con esos maxibloques con poco más de un año, por nuestra parte pasaron sin pena ni gloria. Lo único que hacíamos era montar torres y Nico las tiraba y se partía de risa, nada de construir, sólo destruir. De la excavadora no podemos decir lo mismo, ha aguantado ya más de tres años y todavía le da juego, sobre todo en verano que la llena de agua, arena, piedras…

La siguiente fase son los bloques grandes, los que en Lego llaman Duplo y en MegaBloks MiniBloks. Papá Noel trajo una caja de iniciación con los bloques básicos en distintos colores cuando Nicolás tenía casi dos años, y ha ido ampliándolos con el tiempo hasta llenar un cesto entero con tejados, vallas, varios vehículos… Pero lo que más le ha gustado hacer con ellos son las torres, esta foto es de cuando tenía tres años recién cumplidos y está muy orgulloso de su hazaña.

Por último, los Lego “shiquititos”. Con estos ha empezado pronto porque como ya os he comentado antes a su padre le encanta, así que con casi cuatro años ya les ha cogido el gustillo, seguramente si estuviera sólo jugando con ellos no les encontraría la misma gracia pero como se tiran horas juntos montando todo tipo de cosas estrafalarias aprende a jugar mientras disfruta.

Estos ya son de aquí en adelante, ya que los hay supercomplejos, técnicos o muy frikis para que los mayores no dejen nunca de jugar!