Galletas caseras


Regalar o que me regalen cosas realizadas por uno mismo es algo que me encanta (y en los tiempos que corren una opción más que recomendable), salimos a gastar y nos quedamos tiesos comiéndonos nuestros recursos y los del planeta. Si se te da bien la cocina, regalar algo especial que has preparado es una idea estupenda para dejar a todos contentos…

Mi hermana Blanca nos regala cada navidad sus galletas navideñas caseras, las hace de naranja, vainilla, avena, y mis favoritas que son las de coco. Este año les ha hecho un envoltorio muy chulo

Por cierto, la rodaja de naranja de adorno la ha secado ella misma en el horno!


Halloween


¿Cómo se le explica qué es Halloween a un niño de tres años? ¿y si todavía no le has hablado sobre la vida y la muerte? ¿y si encima el niño es un cagueta? nosotros hemos decidido dejarlo en “la fiesta de las calabazas en la que se comen chuches y los niños se disfrazan de cosas que dan susto, como las brujas, los fantasmas, los monstruos…” y tan contentos!

En realidad ni yo acabo de entrar mucho en el rollo, y eso que he estado leyendo sobre sus orígenes, cómo se celebra en otros países y me encantan las manualidades para la ocasión. Recuerdo verlo de niña en las series y pelis americanas y que lo celebré por primera y única vez en el 1998 cuando fui a Leeds de erasmus (lo que más me llamó la atención fue cómo cambiaban las calabazas por los adornos de navidad de un día para otro). En pocos años se ha convertido en España en una fecha señalada por encima de ese Día de los difuntos en el que se iba al cementerio a dejarle flores a los seres queridos, y ahora mis amigas (solteras y sin hijos) buscan disfraces cantosos y salen de marcha, las tiendas se llenan de fantasmas y telarañas, los niños dan guerra por las casas y se celebra en los colegios. Nosotros tuvimos la fiesta de la clase el viernes pasado, en la guardería no se hacía ni tampoco carnaval, pero aquí hasta la seño iba de bruja y a los niños no les faltaba un detalle. Nico no admitió que le pintara ni una ojerilla para animar el disfraz de huesitos (que ya conocéis), pero ya veis lo contento que está haciendo el payaso con la espada-calabaza y venía como loco tras la barra libre de chuches que montaron en su clase.