De boda en boda en los momentos felices

Odio oir eso de que todas las bodas son iguales! Pues no, desde luego eso no es así.

Si uno se fija sólo un poco se dará cuenta de el esfuerzo que hacen las parejas y sus familias por tratar de haces su boda especial, ya sea buscando un sitio bonito, eligiendo un menú diferente o haciendo que todos participen con lecturas, canciones o bailes.

 

Pero sí hay algo en lo que las bodas deberían ser iguales por muy cursi que pueda sonar, ya sean civiles o religiosas, de mañana o de tarde, con más o menos protocolo, con 500 invitados o con 50, con tarta o sin tarta… lo indispensable sin duda alguna es el amor.

Me acuesto con la sensación de “trabajo bien hecho” cuando llego a casa después de un largo día y me pongo a revisar las fotos y encuentro, muchas veces donde menos lo esperaba, esa mirada, el abrazo, la sonrisa de los que están viviendo uno de los momentos más felices de su vida.

Cuando pensé una frase que definiera el trabajo que íbamos a realizar en Las Madrinas, no sabía que “en los momentos felices”  iba a ser tan acertada!