¿Decoración Infantil? ¡si toda la casa es del niño!


La habitación del bebé“, “Espacios para niños“, “Decoración infantil“, o cómo los pocos metros cuadrados de tu casa se ven invadidos por la presencia de uno más: dentro de cada cajón se esconde un chupete, sobre cada estantería vive mil muñecos, en cada mesa se amontonan coches y lápices de colores…

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Casi sin darte cuenta ese bebé indefenso se ha convertido en uno más que reclama su espacio y sus cachivaches. Y además los pañales, la ropa, los juguetes ¡crecen! y ya no te caben en ese sitio que tan cuidadosamente habías planificado para ellos.

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Por más que mires aquí y allí es difícil encontrar soluciones baratas y prácticas que te resuelvan dónde ir metiendo cada cosa, sólo carísimos apaños que te van a durar dos días. En esto se llevan un premio algunas revistas de decoración que veo y que cada vez me dan más coraje. No encuentro en ellas ni rastro de realidad.

Entre los rincones atrezados no hay problemas: ni el gel del mercadona, ni cacharros de limpieza detrás de las puertas, ni montañas de revista y libros con cantos incombinables, ni rastro del rollo de papel higiénico. En las de decoración de casas con niños la falsedad se multiplica, y ni hablar de los catálogos de tiendas ¿dónde están los mil juguetes que se multiplican como una familia de conejos?

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¿y las medicinas acumuladas? ¿y el sacamocos?

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¿y los restos de biberones? ¿y los platos sucios amontonados por todas partes?

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¿y las montañas de ropa y las manchas que no salen?

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Orden dentro de los armarios


Me encanta mirar en las revistas de decoración los interiores de los armarios y vestidores de las casas que enseñan, aunque me dan un poco de rabia (y envidia cochina) me parece que, con contadísimas excepciones, están falseados a tope ¿o es que este armario os resulta normal?

Afortunadamente en internet se pueden encontrar algunas fotos de la “realidad” y cotillear sin vergüenza cómo se lo monta la gente para mantener organizadas montañas de ropa en espacios “normales” y no en mansionacas proyectadas por arquitectos de moda (¡gracias de nuevo, internet!)

A mí lo que más me cuesta mantener ordenados son los miles de complementos que voy apilando en nuestro minipiso para tres, y tenerlos más o menos a la vista pero lejos de las garras del peque. Hace poco me decidí a sacarle el máximo partido al interior de uno de los armarios aprovechando también las puertas, este es el resultado de una de las partes (las otras todavía son un caos). Aquí guardo en poco espacio collares, pendientes, sábanas y toallas con los zapatos (si te huelen mucho los pinreles ni se te ocurra meterlo todo en el mismo sitio, yo tengo suerte pero de todas formas lo he llenado de jaboncitos y saquitos perfumados) ¿a que no se parece tanto a los interiores que enseñan en las revistas?

A la izquierda van los collares. En la puerta he pegado uno de esos adhesivos como de fieltro negro (los venden en cualquier tienda de bricolaje en rollos de 0,50 de ancho). Después he agrupado los collares por su largo y he clavado alcayatas en hileras con esas medidas, teniendo muy en cuenta dónde van las baldas del interior para que no choque la puerta al cerrarla. Los zapatos son otro cantar… Cuando montamos el armario compré muchas estantes para que cupiesen sin cajas (aunque las botas las he tenido que poner en otra parte) Arriba (donde están las dos cajas negras de tela del ikea) van las bailarinas y las sandalias planas de verano puestas de canto unas contra otras, así caben muchas más ¡esto sólo hazlo con los zapatos baratillos, los más buenos no los aprietes así!

A la derecha tengo los pendientes que se cuelgan y algunos broches. Cogí una tela de arpillera bastante dura y con los agujeros bien marcados (la que se usa para el punto de cruz), le puse un biesecillo rosa alrededor y lo clavé por todo el borde con chinchetas. Todavía me ha quedado sitio para poner algunas fotos…

Seguro que Martha Stewart lo huebiera hecho más curiosito, pero si tengo que esperar a tener todos los materiales “ideales” no me hubiera puesto nunca!


¿Dónde meto yo esta montaña de zapatos?


Esa es la pregunta.
Y he visto en muchos blogs que no soy la única que se la hace.
Porque ocupan un montón. Porque aunque sólo me los haya puesto una vez no pienso deshacerme de ellos. Porque me gusta guardarlos dentro de su caja. Porque mi casa no es precisamente la de Imelda Marcos…ay! Ahora mismo los tengo apilados por todos los rincones y ya me están pidiendo a gritos otro tipo de organización que economice más espacio. Y luego está el problemas de las botas, que no entran en ninguna parte. Antes tenía un pacto con mi chico (mi marido me suena todavía raro) que para que entraran unos nuevos tenían que salir otros… intento fallido porque lo que hice fue meter varias sandalias finas en la misma caja. Pero ya se me ha acabado el rollo.

Así que estoy estudiando las opciones (baratas y prácticas) y creo que tendré que tirar muchas cajas…buaaaah!! Porque opciones peliculeras no entran en mi casa ni en mi presupuesto (“En sus zapatos” o “El sueño de mi vida”) ¿Cómo guardáis los zapatos? ¿cuál es el secreto?

Actualizo: mirad la que he tenido que liar para conseguir organizar los zapatos, he tenido que tirar unos cuantos pares (y la mayoría de las cajas) pero más o menos he conseguido encajarlos


Estanterias Marinas


Hicimos estas estanterías con unas tablillas que venden en el Leroy Merlín. Hay de varias formas y tamaños y son muy fáciles de montar, lo más rollo es tener que pintarlas.
Lo mejor es que tienen el tamaño perfecto para los botes de cristal del café.
Yo, como soy una cursi, les he puesto esos “sombreritos” de tela de cuadritos vichy tan cucos.