Orden en casa: estanteria a medida


Dos semanas hemos estado liados tratando de que esta pared tuviera algún sentido, mis mil revistas, los trastos, cajas y papeles nos estaban comiendo, el caballete de mi abuela y el sombrero mejicano de mi despedida de soltera!

Encargar tablones, recogerlos, medirlos, taladrarlos, cuadrarlos…

Misión cumplida: 1.80×2.70 de estantería, y no me ha costado nada llenarla!

Con esto disimulo “un poco” mi síndrome de Diógenes :D


¿Dónde meto yo esta montaña de zapatos?


Esa es la pregunta.
Y he visto en muchos blogs que no soy la única que se la hace.
Porque ocupan un montón. Porque aunque sólo me los haya puesto una vez no pienso deshacerme de ellos. Porque me gusta guardarlos dentro de su caja. Porque mi casa no es precisamente la de Imelda Marcos…ay! Ahora mismo los tengo apilados por todos los rincones y ya me están pidiendo a gritos otro tipo de organización que economice más espacio. Y luego está el problemas de las botas, que no entran en ninguna parte. Antes tenía un pacto con mi chico (mi marido me suena todavía raro) que para que entraran unos nuevos tenían que salir otros… intento fallido porque lo que hice fue meter varias sandalias finas en la misma caja. Pero ya se me ha acabado el rollo.

Así que estoy estudiando las opciones (baratas y prácticas) y creo que tendré que tirar muchas cajas…buaaaah!! Porque opciones peliculeras no entran en mi casa ni en mi presupuesto (“En sus zapatos” o “El sueño de mi vida”) ¿Cómo guardáis los zapatos? ¿cuál es el secreto?

Actualizo: mirad la que he tenido que liar para conseguir organizar los zapatos, he tenido que tirar unos cuantos pares (y la mayoría de las cajas) pero más o menos he conseguido encajarlos