Ordenar las gafas de sol


Como nuestra casa es pequeña y soy una enferma de la acumulación me paso la vida buscando ideas para ordenar y disimular mis pequeños vicios, como los zapatos. No os había enseñado mi última idea para mantener organizadas las gafas de sol y siempre a la vista. El apaño no tiene ninguna ciencia, hacerlo es muy fácil, barato y lleva 5 minutos.

Necesitamos una cinta ancha, gruesa y resistente, que no deshilache y a ser posible de un color que no se ensucie demasiado, que vaya de lado a lado de la puerta interior del armario. Clavamos con sencillas chinchetas en los extremos, metiendo hacia dentro los extremos para que quede más mono, y teniendo en cuenta que donde van colgadas las gafas no coincida con uno de los estantes del armario,  y listo!

Así tengo colgadas las gafas de sol más corrientillas, la mayoría compradas en cadenas tipo Mango, Zara y H&M (a final de rebajas encuentro las más chulas con precios de risa). Las de firmas más caras las tengo en su cajita en una cajonera.  Viendo el panorama creo que voy a plantearme poner una segunda tira :D


Orden dentro de los armarios


Me encanta mirar en las revistas de decoración los interiores de los armarios y vestidores de las casas que enseñan, aunque me dan un poco de rabia (y envidia cochina) me parece que, con contadísimas excepciones, están falseados a tope ¿o es que este armario os resulta normal?

Afortunadamente en internet se pueden encontrar algunas fotos de la “realidad” y cotillear sin vergüenza cómo se lo monta la gente para mantener organizadas montañas de ropa en espacios “normales” y no en mansionacas proyectadas por arquitectos de moda (¡gracias de nuevo, internet!)

A mí lo que más me cuesta mantener ordenados son los miles de complementos que voy apilando en nuestro minipiso para tres, y tenerlos más o menos a la vista pero lejos de las garras del peque. Hace poco me decidí a sacarle el máximo partido al interior de uno de los armarios aprovechando también las puertas, este es el resultado de una de las partes (las otras todavía son un caos). Aquí guardo en poco espacio collares, pendientes, sábanas y toallas con los zapatos (si te huelen mucho los pinreles ni se te ocurra meterlo todo en el mismo sitio, yo tengo suerte pero de todas formas lo he llenado de jaboncitos y saquitos perfumados) ¿a que no se parece tanto a los interiores que enseñan en las revistas?

A la izquierda van los collares. En la puerta he pegado uno de esos adhesivos como de fieltro negro (los venden en cualquier tienda de bricolaje en rollos de 0,50 de ancho). Después he agrupado los collares por su largo y he clavado alcayatas en hileras con esas medidas, teniendo muy en cuenta dónde van las baldas del interior para que no choque la puerta al cerrarla. Los zapatos son otro cantar… Cuando montamos el armario compré muchas estantes para que cupiesen sin cajas (aunque las botas las he tenido que poner en otra parte) Arriba (donde están las dos cajas negras de tela del ikea) van las bailarinas y las sandalias planas de verano puestas de canto unas contra otras, así caben muchas más ¡esto sólo hazlo con los zapatos baratillos, los más buenos no los aprietes así!

A la derecha tengo los pendientes que se cuelgan y algunos broches. Cogí una tela de arpillera bastante dura y con los agujeros bien marcados (la que se usa para el punto de cruz), le puse un biesecillo rosa alrededor y lo clavé por todo el borde con chinchetas. Todavía me ha quedado sitio para poner algunas fotos…

Seguro que Martha Stewart lo huebiera hecho más curiosito, pero si tengo que esperar a tener todos los materiales “ideales” no me hubiera puesto nunca!


¿Dónde meto yo esta montaña de zapatos?


Esa es la pregunta.
Y he visto en muchos blogs que no soy la única que se la hace.
Porque ocupan un montón. Porque aunque sólo me los haya puesto una vez no pienso deshacerme de ellos. Porque me gusta guardarlos dentro de su caja. Porque mi casa no es precisamente la de Imelda Marcos…ay! Ahora mismo los tengo apilados por todos los rincones y ya me están pidiendo a gritos otro tipo de organización que economice más espacio. Y luego está el problemas de las botas, que no entran en ninguna parte. Antes tenía un pacto con mi chico (mi marido me suena todavía raro) que para que entraran unos nuevos tenían que salir otros… intento fallido porque lo que hice fue meter varias sandalias finas en la misma caja. Pero ya se me ha acabado el rollo.

Así que estoy estudiando las opciones (baratas y prácticas) y creo que tendré que tirar muchas cajas…buaaaah!! Porque opciones peliculeras no entran en mi casa ni en mi presupuesto (“En sus zapatos” o “El sueño de mi vida”) ¿Cómo guardáis los zapatos? ¿cuál es el secreto?

Actualizo: mirad la que he tenido que liar para conseguir organizar los zapatos, he tenido que tirar unos cuantos pares (y la mayoría de las cajas) pero más o menos he conseguido encajarlos